
Fair Haven es un barrio de New Haven situado en la costa de Connecticut. Fair Haven era originalmente conocido por el nombre de "Pueblo del Dragón " o "Punto del Dragón " en honor de los "dragones de mar" o focas que vivían en las orillas del río cuando los pescadores visitaron la zona por primera vez. Aunque el barrio pertenece hoy a la ciudad de New Haven, los granjeros colonos fundaron una villa independiente a finales del siglo 17.
El Puente de Grand Avenue sobre el río Quinnipiac
Cien años más tarde, el primer puente de madera se construyó a lo largo del río Quinnipiac, uniendo las dos orillas y ofreciendo a los habitantes de Fair Haven un nuevo mundo de posibilidades.
Se cree que Herman Hotchkiss, un joven colono emprendedor, fue el fundador de Fair Haven. Fue el quien compró la tierra en los lados este y oeste del puente y construyó diversos edificios incluyendo un granero y un establo para caballos.
Durante los primeros años el pueblo era poco más que unas cuantas casas a lo largo del río Quinnipiac, pero su acceso al puerto de New Haven y a dos diferentes ríos ayudo a Fair Haven a desarrollar una industria marítima propia basada en la captura de ostras. A mediados del siglo 19 y gracias a esta industria, Fair Haven rebosaba prosperidad. Los residentes de “Dragón” votaron para cambiar el nombre y llamar al pueblo Fair Haven en honor del legendario capitán Richard Russell quien al ver la hermosa villa desde el puerto la llamó "Fayre Haven."
El capitán Lyman Woodward. Imagen cortesía de Richard W. Brown.
En los últimos años del siglo 19, impresionantes iglesias y casas fueron construidas en Fair Haven incluyendo la Iglesia Congregacional de Grand Avenue (1853) al lado del río en la esquina de la calle Lenox, la Iglesia Metodista (1871) en la calle Pearl Este, la Iglesia Episcopal de St. James (1844) en Grand Avenue este y la Iglesia Romana Católica de San Francisco (1867) en la calle Ferry. En este mismo periodo fue construido el edificio de JUNTA en el número169 de Grand Avenue. Fue en1853 cuando Lyman Woodward decidió construir una villa de estilo italiano con un gran porche y diseño clásico para que fuera su hogar. El edificio está hoy en las listas del Registro Nacional de Lugares Históricos y también forma parte del Distrito Histórico y de Preservación del río Quinnipiac. El New Haven Preservation Trust describe la casa de JUNTA como "la última autentica villa suburbana del distrito" y añade que "el edificio en el 169 de Grand Avenue, también conocido como la casa de Lyman Woodward, es un atípico superviviente no sólo en el contexto de Grand Avenue sino de todo el distrito."
Durante el periodo en que se construyó la casa de JUNTA, los pescadores continuaron trabajando en la captura de ostras con gran éxito. Todo el vecindario estaba lleno de nuevas casas, imponentes mansiones de estilo Gótico, villas de estilo italiano, Greek Revival y estilo Queen Anne, donde vivían los ricos capitanes de barco y los mercaderes. Pero la prosperidad de la industria pesquera no duró mucho. La polución y los enemigos naturales de las ostras llevaron la industria a la bancarrota y hacia 1930 solamente quedaba en Fair Haven una compañía pesquera. El mundo estaba viviendo la Segunda Revolución Industrial y Fair Haven estaba a punto de sumarse a ella.
El cambio de siglo trajo diferentes industrias y olas de inmigrantes a Fair Haven, así como al resto del Noroeste de los Estados Unidos. Irlandeses, Alemanes, Polacos, Italianos, y otros de diferentes nacionalidades llegaron para trabajar en las fabricas y en el nuevo ferrocarril. Los nuevos inmigrantes y las nuevas fabricas, situadas en el sur, desplazaron el centro de la ciudad lejos del río y el viejo río. Las calles Grand y Ferry se convirtieron en el centro de Fair Haven. Entre tanto, en Grand Avenue y las calles adyacentes, los inmigrantes se apilaban en viviendas modestas de tres o cuatro pisos junto a nuevos negocios y tiendas. La Avenida era un lugar muy excitante donde vivir, pues contaba con numerosos centros de entretenimiento que eran un indicativo del tamaño del vecindario. Panaderías, carnicerías, pescaderías, tiendas de muebles etc. se alineaban a lo largo de la Avenida, que pronto se convirtió en la arteria principal que conectaba New Haven con el río Quinnipiac. Las gentes organizaban fiestas a lo largo del río y compartían un fuerte sentimiento de comunidad
Casa del ministro, cerca de Grand Avenue
Durante las décadas de los 50 y los 60 la situación en Fair Haven cambió dramáticamente. Numerosos inmigrantes con bajos ingresos, en su mayoría Afro Americanos y Puertorriqueños se asentaron en el barrio, pero desafortunadamente los trabajos que habían atraído a anteriores olas de inmigrantes estaban en declive. Problemas relacionados con la polución, desempleo, crimen y sobrepoblación afectaron negativamente a la comunidad y durante un tiempo el barrio se empezó a deteriorar lo que provoco que muchos antiguos residentes se trasladaran.
En cualquier caso, a principios de los 70, Fair Haven comenzó un proceso de desarrollo, renovación y preservación de su antiguo orgullo. Hoy Fair Haven es una comunidad única, una mezcla de culturas que se enriquecen mutuamente y comparten un fuerte sentimiento de comunidad. A comienzos del siglo 21, Fair Haven continua unido y prosperando, mientras que muchos de sus residentes trabajan por un futuro mejor. Los inmigrantes continúan asentándose en el barrio añadiendo la necesaria diversidad que crea una comunidad rica y prospera.